domingo, 3 de agosto de 2008

Bucle Vital

Casi con treinta y en teoría satisfecho; aun así, la posibilidad de estar anestesiado por la monotonía me aterra. Estar acostumbrado, cómodo y amoldándome lentamente a cierta uniformidad que siempre he aborrecido, es como recibir un knock out cuando creía estar ganando por decisión unánime.
El lúgubre detonante de todo esto es una ves más, mi inherente sensiblería; una trasnochada melancolía que se resiste a dejar de existir.
Anteriormente utilicé este método como terapia, y vuelvo a intentarlo nuevamente; pero esta vez no me expondré, no exaltaré a ninguno a que lea estas palabras. Será un archivo más, perdido en un infinito de basura, en el cual reposa una verborrea depresiva de alguien, que visceral mente trasboca su neurosis personal. Todo esto con el inocente fin de lograr una falso y temporal equilibrio mental y existencial, que una vez teóricamente logrado, se derrumbará poco a poco, para nuevamente dejar al descubierto lo que claramente no tiene solución.

1 comentario:

Femme Fatale dijo...

Tus palabras me resultan familiares, demasiado cercanas a lo que yo siento ahora mismo como para no sorprenderme. Encantada haberte encontrado aqui, en ninguna parte, espero que volvamos a coincidir...
(no puede ver el link..)