Volver a la familiaridad de mi casa, de mi barrio, de mis amigos; parece subsanar aquella angustia resacosa causada por las ansias de ser aceptado (aunque suene un poco adolescente).
Igualmente en aquella larga despedida de dos días, se abrió una caja de pandora. Quedó claro que algo definitivamente no anda bien. Hay muchos fantasmas rondando en mi cabeza y hay que exorcisarlos de alguna manera. Este blog es un paso para hacerlo, los otros estoy en ello...
Cierta nostalgia me invade, escucho a camarón desesperadamente; y en mis sueños reaparecen situaciones. Mi psiquis se inventa desenlaces alternativos a lo que siempre quise cambiar, pero gracias a mi puta timidez fue imposible, o quizás me imposibilité...
Esto último es un claro indicio de que algo no anda bien. Posiblemente es un mecanismo de auto protección. El saber que hay que arreglar la casa por dentro antes de invitar alguien a entrar. Por ahora la primera medida es entrar dentro de las mas rígida absitencia y sobriedad. En ello llevo una escasa semana y las cosas parecen vislumbrarse mas claro....
domingo, 21 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Y mira que me vine a encontrar eto tarde pero lo encontré.
Ahora que tengo ganas de volver a escribir como antes, como cuando no importaba nada. De repente todo parece importar tanto. Serán los años?
Y la sobriedad. Nada más espeluznante que ver esa densa nube de humo deshacerse ante mis ojos.
Es decir, dejar la mariguana viene de la mano con cantidades industriales de alcohol.
Para mí, igual tu nunca fuistes un burro.
Ahora todos necesitamos unos yogas.
Publicar un comentario